Mi sombra

se hila mi sombra a sus talones

y se asoma sobre sus hombros cuando la sostienes a ella entre brazos

¿es una grieta más en la pared o tu nuevo credo?

y encontrándote devoto a ella,

¿cuántos rezos y juramentos falsos enuncias para postrarte a sus pies?

¿matas espíritus con su luna de fuego, o rascas aún en la llaga a escondidas?

llueve su ternura en ti que quiere sembrar un corazón verdadero en un valle infértil, un cementerio de huesos y rosas pulverizadas que alguna primavera de marzo fue matorral.

¿cedes a la sed a sus espaldas

o tomas prestado un espejismo

para hacerle cara a la tormenta que anhelas?

dale mis ojos para adorarte como un dios

y yo le prestaré mi nombre para que le ames

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